domingo, 17 de marzo de 2013

Todos los caminos conducen a Roma

No puedo comenzar esta historia sin declarar mi admiración por el Papa Benedicto y por su gesto de hacerse a un lado ‘para el bien de la Iglesia’. Me siento muy bendecido no sólo porque me tocó participar de una audiencia con él en Australia cuando trabajé como voluntario en las Jornadas Mundiales de la Juventud, sino ante todo luego de escuchar su catequesis en Roma en el mismísimo Vaticano. Creo que el Espíritu lo animó a ser un verdadero Vicario de Cristo. El no tendrá un funeral pomposo en la Plaza de San Pedro. Fue martirizado por muchos católicos por haberse ‘bajado de la cruz’. Y ante muchos quedó como alguien que no se las pudo ante la curia, ante la edad o ante la corrupción. Pero para mí y para muchos será recordado como alguien que va mucho más allá de esas realidades superficiales. La tradición cuenta que Pedro tuvo una muerte similar a la de Jesús pero con una gran diferencia. Pedro - que había negado a Jesús 3 veces y que fue unos de los más duros y arrebatados a la hora de entender su mensaje - pidió expresamente ser crucificado boca abajo porque no estaba al mismo nivel de Jesús y quería morir de la forma más sencilla posible. Benedicto de una u otra forma también fue crucificado por el mundo boca abajo. Porque él no quiso ser la estrella del show, todo lo contrario. No temió el hacerse a un lado, quizás de manera humillante, para que Cristo resaltara. Prefirió en cambio vivir los últimos años que le quedan como ‘un peregrino’ alejado del mundo y apegado a la oración: Todo lo contrario a lo que se hace en el mundo moderno. Para mí este gesto junto con la rica experiencia que me tocó vivir de su papado me hacen pensar que es realmente un hombre santo y le pido a Dios que su experiencia y su amor por la Iglesia no pasen desapercibidos en sus últimos años de vida. Sin embargo, mi historia con el Papa Benedicto y ahora con el Papa Francisco parten con otros encuentros anteriores que les contaré brevemente y que desencadenaron la decisión de una de las experiencias más ricas de mi vida y cuyo ‘éxito’ será juzgado en los años que vendrán. Me ha tocado en la vida conocer a 3 cardenales en 3 países diferentes. Algo que muy pocos católicos ‘comunes’ tienen el privilegio de. Aquí van las historias. Mi primera experiencia cardenalicia fue el 2008 en Pucón, un mes antes de ir a Sydney por primera vez. Me mandaron a comprar pan a la ciudad (a lo que yo no fui muy contento) y aproveché de pasar al banco a sacar plata del cajero. Para mi sorpresa me encuentro en la entrada con el Cardenal chileno Francisco Javier Errazuriz y me acerqué a saludarlo. Le conté que estudiaba Pedagogía en Religión y me felicitó por haber tomado esa decisión porque ‘se necesitan jóvenes que elijan esa opción, hoy más que nunca’, me contó que estaba de vacaciones y que su hermano vivía en Pucón. Luego, cada uno se dirigió a su cajero y cuando salimos del banco le pedí que me diera su bendición. Yo pensé que mi experiencia cardenalicia terminaría ahí, pero era lejos todo lo contrario… El año pasado ya en Australia fui a Misa de Corpus Cristi en la Catedral de Sydney porque sabía que la iba a celebrarla el Cardenal George Pell que tantos recuerdos hermosos me traía a la mente luego de haber vivido las Jornadas Mundiales de la Juventud 4 años atrás. El celebró la Misa de Apertura de las Jornadas (habló entre otros un fantástico Español) y nos ‘presentó’ al Papa Benedicto en esa mítica audiencia para los voluntarios antes de que el Papa se fuera a Roma. Las Jornadas fueron la última semana de mi tiempo en Sydney. Y el haber vivido esa experiencia en los últimos días de mi estancia en Australia hicieron que toda la experiencia fuera aún muy emotiva. Es más, siempre he dicho que esa semana fue la más feliz de mi vida porque viví todas las emociones posibles a través de muchos sentimientos encontrados y pensando eso sí, que nunca más me iba a tocar volver a este país. En todos esos eventos siempre retumbaba el acento tan particular del Cardenal Pell, por lo que haber tenido una misa con él fue muy emocionante. Luego cuando salí de la Catedral, la muchedumbre se abre y quedó frente a frente con él y como nunca antes quedé petrificado. No sólo por ser el Cardenal, sino por sobre todo por los hermosos tiempos que viví y dónde el siempre estaba guiando y acompañando. Quedé con la boca entre abierta y él lo notó. A duras penas le logré pedir su bendición (yo estaba nerviosísimo) y sin muchas palabras me fui muy emocionado a mi casa. Como me hubiera gustado decirle ‘Nos vemos en Río de Janeiro el 2013’, pero simplemente no me salieron las palabras. Recuerdo ir caminando a tomar el bus cuando miré el cielo y dije medio en serio y medio en broma: ‘Señor, si me concedes la dicha de conocer a otro Cardenal en mi vida, lo tomaré como una señal de que tengo que viajar a Roma’. Mi pensamiento quedó ahí, pero nunca pensé que el destino sería tan revelador conmigo…. En mi visita a Chile el año pasado ya me rondaba la idea de viajar a Europa. Quería tener la experiencia de viajar sólo alguna vez en mi vida, pero quería ir a hacer un curso a Inglaterra en mi calidad de Profesor de Inglés. Sabía por la experiencia del año anterior que el verano en Sydney era muy largo e incluso uno se aburre porque no se puede trabajar y tampoco iba a viajar a Chile pudiendo ir a otro lugar. Y bueno, el viaje a mi país fue muy exitoso, tenía una estancia de dos días en la amada Buenos Aires luego de Santiago así que me fui de compras en Argentina y a la vuelta pasé a rezar a la Catedral (como tengo la costumbre en todas las ciudades que visito). Estaba rezando y hacen el anuncio de que habría misa en 5 minutos en una pequeña capilla de la Catedral. Lógicamente voy a la Eucaristía y es oficiada por alguien que yo pensaba que era un Obispo (es muy difícil diferenciarlos cuando están con ropa de celebrante). La capilla era muy pequeña (lejos para menos de 50 personas) y yo me quedé atrás de pie mientras la gente empezaba a murmurar lo que yo ya sospechaba luego de haberle visto el pequeño gorro rojo cuando se sacó la mitra: era el tercer cardenal. Yo no sabía quién era en realidad, pero me gustó mucho su homilía sobre la ayuda a los más desposeídos y me llamó de inmediato la atención su humildad y sencillez. Luego al terminar la misa, yo fui el primero en salir porque estaba al lado de la cortina y tuve la posibilidad de hablar con el que hoy es el primer Papa Latinoamericano en la Historia de la Iglesia. Le conté que era de Chile, que era Profesor, pero que actualmente vivía en Australia, que había viajado a Sudamérica por algunas situaciones particulares, y que me encantaba la Argentina. El me dijo que conocía Chile muy bien y que era un país muy lindo (ahora supe que estudió en Chile, pero en ese momento pensé que sólo era un cumplido protocolar). Le pedí que se acordara de mí en sus oraciones porque se me venía un año muy duro en mi vida y que me diera su bendición. Luego de darnos la mano, yo le dije ‘Bendiciones Cardenal’ y él me dijo con mucha calma ‘Reza por mí’. Yo recé por él y ahora es Papa, elegido un 13 de Marzo, festividad de San Rodrigo. No me pueden negar que tengo el toque mágico, o no? El día de la elección recibí un mensaje de Chile avisándome que ya había Papa y que era argentino. Entro a Internet a las 6 am, abro el Clarín (diario de Argentina) y me emocioné demasiado cuando lo vi en la portada. No sólo había conocido a tres cardenales y había escuchado la catequesis de Benedicto en Sydney y en Roma, ahora me había tocado conocer a un futuro Papa y sentí emoción y temor. Emoción por la bendición tremenda de esa experiencia y temor porque todo esto no puede pasar por casualidad. Qué más me puede tocar mañana? Qué me quiere decir Dios con todo esto? Por qué me toca vivir estas cosas? Le pido calma a mis fans, no voy a ser sacerdote, pero creo que las bendiciones van por otro lado. Y bueno, vuelvo atrás hacia la Catedral de Buenos Aires. En ese momento regresé muy feliz al hotel sabiendo lo inevitable: Dios me enviaba a Roma, a la experiencia espiritual y a la aventura personal más grande y compleja de toda mi vida: y bueno ustedes ya saben el resto. Mucha agua limpia y turbia pasó bajo el ‘puente romano’, y tomé varias decisiones concretas sobre mi futuro ahí de rodillas rezando como todo católico y Profesor de Religión debiera hacer por lo menos una vez en su vida. El tiempo juzgará si era el momento de viajar a Europa o no, pero le cumplí mi promesa a Dios y a mí mismo: conocí el mundo y ante todo recé en Roma. Sé que pronto caerá una gran responsabilidad sobre mis hombros porque todas las bendiciones, lo que me ha tocado aprender y las maravillas del mundo que he visto no son casualidades. Sea lo que sea ya oré frente a la tumba de San Pedro y escuché señales muy claras sobre lo que viene. Pero me siento preparado para lo que venga, sea lo que sea, y traiga quién lo traiga. Sin embargo, tengo la certeza de que esa responsabilidad no me espera aquí, sino al otro lado del océano. Sólo le pido a Dios me siga dando salud y fuerza para librar esa batalla porque estoy seguro que será la más grande de todas.

viernes, 15 de marzo de 2013

Viaje oficial a Inglaterra para definir el futuro

Y logré llegar al famoso Reino Unido, pero no sin problemas. El primer cachito lo tuve en el avión y fue realmente inédito. Comencé a sentirme muy mal en el vuelo Roma - Londres. Tanto así que tuve que ir al baño y estar ahí mucho rato (creo que me bajó o subió la presión, no tengo idea). Y luego a la entrada al Reino Unido me daban mucho miedo la policía internacional porque tienen fama de ser maracos con los extranjeros y sobre todo con los latinos aunque la última parada haya sido la Comunidad Europea. Te piden de todo para entrar, pruebas de sustento económico, pruebas de alojamientos, cuentas de bancos, etc. Y bueno, yo llevaba una carpeta con todo preparado por si me preguntaban. Y aunque la tipa de policía internacional no era pesada me dejó pasar sin ningún problema cuando pronuncié la palabra mágica: Australia. Para mi sorpresa la Commonwealth (la mancomunidad de ex - colonias inglesas) por fin sirvió y cuando le mostré mi visa de Cangurolandia me dejó entrar al país sin ningún problema. Estaba en la famosilla Inglaterra. La primera misión era retirar el ticket de tren a Nottingham para visitar a Andreas por 4 días. Ese fue el primer cacho. Resulta que como mi tarjeta de crédito no me funcionaba para hacer compras por internet, tuve que pedirle a una amiga que me la comprara y yo le pasaba la plata. Pero cuando llego a retirar el ticket a Londres me salen con la tontera de que necesitaba presentarles la tarjeta con la que había comprado el ticket (por seguridad). Bueno por más que reclamé y patalié no hubo caso de que me entregaran los tickets (los británicos son como una pared si les pides algo) así que con dolor en mi alma tuve que comprar otro ticket, y como era para el día me salió carísimo!!! Aunque luego me dieron la posibilidad de pedir un reembolso. Pero como mi mala suerte es milenaria, llamé todos los días a la agencia de trenes mientras estaba en Londres y no me enviaban los documentos del reembolso. Hasta que el último día, dos horas antes de irme, recibí el mail, pero los estúpidos me enviaron todas las instrucciones sin el documento que tenía que llenar. Cuento corto, lo recibí recién cuando estaba en Australia de vuelta y tuve que enviarlo de aquí, pagando mucho más de lo que debería haber pagado en correo terrestre, lo que además causará que tendré que esperar mucho más para el reembolso, si es que llega… Bueno debido al cambio de pasaje, también hubo un cambio de hora, así que llegué antes de lo previsto a Nottingham (ver la capiña inglesa en tren es hermoso) y cuando intenté avisarle a Andreas que llegaba antes el teléfono público no me funcionó en Londres aunque intenté de todas formas. Llegué a Nottingham sin avisarle que llegaba antes. Eran las 5 de la tarde y todo estaba cerrado, igual que en Australia (ahora sé de donde los australianos aprendieron a cerrar todo tan temprano), nadie sabía dónde había un teléfono, la casa de Andreas quedaba bastante lejos y caminé una hora con el frío de -3 grados y una nieve pichikateada hasta que encontré una cabina para llamar, lo llamé y por fin me vino a buscar. Me había reencontrado con uno de mis mejores amigos internacionales, el inigualable y chistoso Andreas Aristidou. Originalmente la idea de ir a Inglaterra era ‘reconocer terreno’. El plan original era estudiar un Doctorado en Reino Unido en el futuro y quería conocer los lugares, tantear el clima, visitar universidades, escuchar los acentos y conocer todo lo que fuera útil para el fturo. Y luego de apenas 10 días y haber visitado 3 cuidades ‘candidatas’ mi respuesta hacia vivir en Inglaterra, es NO GRACIAS. Aquí va el análisis de las 3 ciudades visitadas. Nottingham: Geográficamente no puede ser mejor ya que queda en el centro de Inglaterra a solo dos horas de Londres en tren. Tenía la carga especial de ser la ciudad donde vive Andreas y creo que fue en la que más me divertí. A veces algunas ciudades pueden ser muy fomes, pero cuando tus entrañables amigos están ahí los lugares cobran nuevos significados y tienen nuevos aires. Me divertí mucho con los amigos de Chipre de Andreas (tienen todos la misma onda chistosa), salimos a carretear, fimos a comer a Hooters, un clásico que hay que hacer (búsquenlo por Internet) y me fui de compras. Compré películas, música y un par de libros a muy buenos precios (5 películas por 10 dólares por ejemplo) y zapatillas nuevas ya que las otras estaban destruidas luego de un mes de caminatas. También fuimos al castillo donde vivió Robin Hood y Andreas y yo nos sacamos la foto clásica con la estatua afuera de sus aposentos. Una noche, creo que un viernes y antes de irnos a carretear, fuimos a un local especializado en hamburguesas norteamericanas. Y Andreas y Ryan se compraron la más grande (era inmensa), y obvio nos ganaron en comerla. Hablamos de Shakira (inolvidable conversación, pero privada jajaja), del viaje en casa rodante de Arica a Punta Arenas que Andreas quiere que hagamos cuando se vaya a Estados Unidos y de mi deseo de pedir la nacionalidad de Chipre para poder entrar a Europa libremente. Después nos fuimos a tomar tragos raros pa quedar dados vueltas antes del carrete. Pero el carrete fe lo más piola de la noche PLOP. Manchester: Viajé por el día a Manchester que queda al norte de Inglaterra a ver una universidad como opción para el doctorado y para mi sorpresa me aburrí. Fui solo por el día (por suerte) y además de un museo al lado de la universidad, de las cosas de fútbol y de unos malls buenos la ciudad no tiene absolutamente nada. Manchester REPROBADA. Londres: Londres es fabulosa. Tiene algo en el aire además de ese frío de mierda que es difícil de explicar, pero aunque es un lugar muy bacán, quedé con sentimientos encontrados al respecto. Lo Bueno: Es una ciudad gigante, con mucho que hacer y nunca te aburres. Una de las cosas que más me gustó fueron los museos que son GRATIS. El Museo de Historia Natural tiene esqueletos de dinosaurio gigantes y reales y el Museo Británico tiene de todo (hasta rocas de la Luna y Marte y un Moai chileno). El famoso Big Ben es hermoso, el ojo de Londres igual tiene su toque, el Puente de Londres es fantástico y algunos edificios tienen una arquitectura muy contemporánea y bella. Es una ciudad que mezcla perfectamente la modernidad con la historia y su multiculturalidad le aporta también algo especial (hay MUCHOS latinos e indios para que decir). Unos de los lugares que más me gustó fue el Museo de M&M, que tiene estatuas de los chocolates muy chistosas, muy ‘británicas’ y con un olor muy rico (tour auspiciado por la Karlita) y también los alrededores donde tienes de todo para comprar, pasear y ver. Lo malo: Es una ciudad muy cara (ligeramente más barata que Sydney, pero cara aún). Comer como turista es relativamente barato. Me hice fan de un pack de 3 euros, con un sandwick cototudo, un chocolate y una bebida (en Sydney el puro sandwich es como 7 dólares) y las fish and chips también son muy buenas. El metro también es carísimo. Funciona por zonas igual como el de Sydney. Mientras más lejos vas, más te cobran. Es una ciudad heladísima, plagada de indios, tal y como Sydney está plagada de chinos, muy ruidosa, la gente corre todo el tiempo, la gente es MUY pesada y las calles son sucias. Puras cosas que no me esperaba y que me sacaron más de un ‘exijo una explicación’. Sin mencionar que me junté con la legendaria Priscila pa batir la lengua por un par de horas en el contexto de un rico café… En resumen, no se puede ir a Europa y no visitar Londres aunque no sé si podría vivir ahí. Por ejemplo, si comparo los precios de la capital con ciudades fuera de Londres, las regiones son MUCHO más vivibles y a propósito cualquier lugar de todos los que me han tocado visitar en mi vida salen más a cuenta económicamente que vivir en Sydney PLOP. Lo fome es que Inglaterra está muy centralizada y si no vives en Londres te aburres, y si vives en Londres los precios te estafan. Overpricing: la triste realidad de los países desarrollados… P.D. No sé porque quieren tanto a la Reina, si está puro gastando plata inútilmente. Creo que debo ser el único profe de Inglés de Chile que no admira Inglaterra. Así soy yo po!

viernes, 8 de marzo de 2013

Sevilla: Una de las ciudades más bellas que he visto

Sevilla tiene una sensación similar a la de Paris al sentirte enclaustrado en una ciudad mágica y colonial, y que tuvo una carga emotiva porque tenía la virtud de tener mi idioma. Nunca he sido fan de España. No me gustan los españoles. Y siempre he pensado que una de las peores cosas que pudieron hacer fue ‘encontrarnos y colonizarnos’ (si hasta el idioma se lo tuvimos que mejorar), pero a pesar de mi falta de cariño por España, me voy con una sensación muy extraña que no sentí ni en París ni en Roma: Me sentí como en casa. No sé si es porque nuestras culturas son similares, porque tenemos parte de su sangre y su pasión o porque hablamos el mismo idioma (o quizás todo un poco). Pero sentí que parte de nosotros está aquí y por fin pude entender esa tontera que tienen los australianos con su madre patria inglesa. España nunca será para mí la madre patria, pues todavía piensan que somos unos pobres ignorantes que nos enseñaron ‘la civilización’, pero si comprendí que no se puede juzgar a todo el mundo con la misma vara y que en ese respecto, podemos aprender mucho los unos de los otros. Lo primero que llama la atención de Sevilla es su arquitectura. La Plaza España, construida en 1929 para una muestra urbana hispanoamericana es el lugar más bello que me ha tocado ver en mi vida, luego por supuesto de mi pieza en Chile. Tiene decoración de mármoles por sus bordes, torres imponentes, una fuente gigante, peces y la posibilidad de cruzar todo en bote. Es gigante y es digna de admiración. También los Jardines de Alcázar con su arquitectura árabe (los moros invadieron España por varios siglos y después estos weones se vengaron con nosotros) es una muestra de arcos con influencia africana, jardines bellísimos y lugares dignos de una foto posando sexymente o con cara de na’. Pero todo el casco histórico de la ciudad es así. Es fácil detenerse en cualquier calle y tomar fotos aunque en muchos aspectos España tiene una similitud asombrosa con Chile. Entrar a una tienda, a un supermercado o a una farmacia es como estar en mi patria, sólo que con un acento que no encuentro bello y que me cuesta digerir. Eso es creo yo, la razón de nuestro subdesarrollo (no el acento sipo). A mí no me engañan. España no es un país desarrollado. Un país del primer mundo no tiene gente suicidándose por las crisis económicas, no tiene las calles de las grandes ciudades tomadas por paros, huelgas en metros y aeropuertos y qué bueno que me acordé, vuelvo a tras….el aeropuerto. Viajé en un vuelo directo desde Roma a Sevilla (aeropuerto romano y vuelo organizado por españoles) y fue el viaje más desorganizado de mi vida. Las filas pa cualquier lado, la gente LITERALMENTE peleándose y casi empujándose, nadie sabía qué hacer, la gente se colaba, y el Inglés que hablaban pfff, se los encargo. Que son remataos pa los idiomas estos weones, etcétera, entonces pregunto quienes son los sudacas? Quienes son los subdesarrollados? Los Españoles / Italianos o los Latinoamericanos? Afortunadamente nada malo me pasó aquí. Sólo paseé, conocí gente, vi lugares bonitos, pero si hay algo que contar. Vine a Sevilla porque no me pude decidir entre venir a Barcelona o a Madrid, entonces decidí la tercera opción. Y una de las razones de las porqué yo quería viajar a Madrid era para ir al ‘Museo de las Américas’, lugar emblemático que explica con cientos de objetos traídos de mi continente, él como estos pesetas nos cagaron en lo más profundo. Pero bueno no fui y dije para otra vez será. Pero en Sevilla hay otro museo que yo no conocía y en estos meses tienen una muestra sobre la reconquista americana así que como era gratis entré. No le encontré ninguna gracia porque eran sólo documentos, pero a la salida escribí el siguiente texto en el libro de agradecimientos y sugerencias: VIVA LA LATINOAMERICA INDEPENDIENTE CARAJO! RODRIGO Así que como no somos una de sus colonias: no sigan weveándonos con la RAE, no sigan robando nuestros recursos naturales (mientras pagan impuestos a precio de huevo) y más encima creyendo que somos unos pobres ignorantes. Ojalá que se lo lean al rey de España de mi parte. Que con tanta gente sufriendo en su país el rey anda de paseo en África matando elefantes, OLÉ! P.D. Las razones de la crisis española son claras: Prepotencia y despilfarro. Los españoles celebran la vida a destajo sin medir las consecuencias, creen que son los mejores del mundo y gastan sin medida. Vi muchas actitudes que también tenemos nosotros. Más que nada y como siempre lo he pensado, España fue el único 'Imperio' que logró robarle a un continente completo sin dejar a ninguna de sus colonias funcionando y mas encima empobrecidos después que robaron más que ningún otro país. Que me disculpen mis amigos de España, pero si Sudamérica es subdesarrollada es porque lo aprendimos de ustedes. Su ciudad es top, pero la verdad no se puede esconder. OLÉ de nuevo!

domingo, 24 de febrero de 2013

Roma: Todos los sentimientos en un solo lugar

La primera sensación que tuve cuando recorrí Roma por primera vez fue: Mierda estoy de vuelta en la Argentina!!! Con esa frase lo digo todo y con esa frase se resume la decepción inicial por esta ciudad. Mis amigos saben que amo Argentina y soy un fan de Buenos Aires, pero vine a Europa, no a Sudamérica!! Esperaba encontrar una ciudad súper poderosa y milenaria. Y si bien es cierto es una ciudad con una alta carga histórica, eso es realmente lo único que la salva. Roma es una ciudad sucia, desordenada, caótica, la gente pelea con todo, pero por lo menos es barata. O sea, igual que Argentina… Había elegido Roma por varias razones para ser el centro de operaciones de este viaje a Europa. Primero, porque quería aprender italiano, segundo porque en ella está el Vaticano, tercero por sus comidas y cuarto porque era económica. Originalmente iba a hacer un curso intensivo de Italiano dividido en dos partes a través de dos semanas, pero ha sido tanta la decepción por esta ciudad que sólo lo haré de una (llevo la mitad del curso y lo he disfrutado mucho), pero creo que después de 5 días no hay nada que ver en Roma. Las construcciones del Imperio son hermosas, el Coliseo es imponente, las Iglesias tienen una arquitectura impresionante, pero todas las cosas son simples de ver. Sólo llegas, dices ‘qué bonito’, tomas la foto y te vas, aunque por lo menos todos esos lugares son gratis y la verdad es que hacer tours o entrar a ciertos sitios no vale la pena. En cuanto a las comidas (el Vaticano ya lo expliqué en la entrada anterior del blog) también he tenido una decepción. Me gustan mucho las pastas (no tanto las pizzas porque quedo con hambre), pero Roma está tan turisteado que las pastas que te sirven son una mierda. Y si quieres una pasta ‘que valga la pena’ tienes que entrar a un restaurant caro para que te vean la cara de turista y te cobren un ojo de la cara. Así que no gracias! Pero para salvar la Roma culinaria a precio de estudiante hay que destacar algo: las cafeterías. Son la raja y son más baratas que la cresta. Por ejemplo, mi desayuno de todos los días es un café (he probado varios) con un corneto o un croissant (sobre todo el que tiene chocolate es una delicia) a 1.50 euro y el otro día también me tomé el chocolate caliente más rico de mi vida (no exagero) con un pastel de chocolate con unos amigos del hostal mientras paseábamos por algunos lugares clásicos de Roma. Un verdadero manjar! Y bueno, hablemos sobre esos lugares clásicos de Roma. Algo que llama la atención sobre la ciudad es que el arquitecto que diseñó la ciudad estaba curado, y quizás fue el mismo que diseñó Sydney. Perderse es muy fácil, porque incluso hay calles que simplemente no aparecen en los mapas, no tienen ningún sentido, el tráfico es caótico y hay que rezar cada vez que cruzas la calle. Pero por lo menos y para mi sorpresa encuentras fuentes e Iglesias preciosas por todas partes y que son dignas de una foto. Y si sobre lugares clásicos se trata, no se puede no mencionar el que he considerado el más lindo: La Fontana de Trevi. Verla es impresionante porque es grande y hermosa. He ido dos veces, una de noche y otra de día, pero cuando fui la primera vez me dio un poco de pena porque andaba sólo y todos andaban en parejas o con sus familias así que volví después con la gente de la hostal. La tradición dice que debes lanzar una moneda si quieres volver a Roma. Y si bien es cierto la ciudad me decepcionó bastante, si tiene un aire que a ratos te encanta y te hace sentir que estás en la Italia de los libros así que tiré 50 centavos igual a la Fontana. Otro lugar clásico son los ‘Spanish steps’ que se inmortalizaron en mi memoria cuando mi Laurita Pausini se presentó en sus escalinatas junto con Laura Fabian, aunque sin ellas la escalinata no tiene mayor gracia. Es verla, tomarse la foto y partir. El otro día también fui al Foro Romano, que es en donde está el Coliseo y las ruinas de la ciudad. Muchas personas me han dicho que no entrara con ticket porque hay que pagar y adentro no hay nada interesante y de hecho se puede ver por los ‘ventanales’ que realmente no hay nada adentro, así que lo siento, pero no lo verán en mis fotos. Rodeándolo también están las ruinas del Foro Romano, que son hermosas, pero mal cuidadas (como muchas cosas en Roma). En resumen es una ciudad económica, bonita e histórica, pero que no da para mucho tiempo. Por lo menos me alegra saber que después de 10 días aquí ya me puedo mover con naturalidad y que por lo menos y aunque sea en lo básico, me puedo defender con la lengua italiana. Y luego la ciudad da un vuelco de ‘360 grados’ como dice un amigo (aunque debería decir 180). Maka, la embajadora de mi amistad con la Pepi, me hace el anuncio de que me visitará en mi hostal del ‘primer mundo’ donde el ascensor tiene un cartel que dice ‘el ascensor no funciona, úselo bajo su propio riesgo’, con una cocina que tiene todo lo que uno necesita, pero que da risa de lo sudaca que es y de baños que parecen baños de liceo municipal, pero que en Roma, ojo, es un hotel! Bueno y la Maka llegó. Grabamos videos en el Coliseo, vimos un video de la Laura Pausini cantando en los Spanish Steps (mientras estábamos sentados en los mismos peldaños), nos indignamos con los vendedores de India y Bangladesh que te insisten comprarles hasta el último momento y comimos…comimos mucho! Como olvidar cuando nos compramos la pizza gigante de jamón y queso y luego no comimos hasta el día siguiente porque estábamos tan llenos que ni aire entraba en el cuerpo? O cuando descubrimos la ‘piká’ Pistarito y yo probé la MEJOR PASTA DE MI VIDA y la Maka se comió los noquis que quería tanto? O cuando cada mañana nos íbamos a tomar el corneto de chocolate con capuchino a solo un 1.50 euro? IMBATIBLE. Sé que suena a una contradicción con lo anterior, pero hay descubrir los lugares buenos considerando que es una ciudad muy turística y todos te intentan meter el ‘dick in the eye’. Y pa’ que vamos a hablar de la delicia del helado del último día de la Maka en Roma que lo comimos aunque estábamos cagados de frío…. Pero también hubo chistes vaticanos. Recuerdo cuando fuimos a Misa al Vaticano y la Maka me convenció a no dar limosna porque el Vaticano ya tenía mucha plata (sorry Makita, es que no puedo no decirlo XD), luego fuimos al rezo del Ángelus, en el que el Papa alemán apareció con una puntualidad sorprendente (estábamos mirando el secundero y apareció a las 12:00:00) y luego se fue a las (12:15:00) La Maka es testigo!! Se pasó por la rajuela la puntualidad inglesa pm! Pero creo que el día más chistoso fue otro, aunque también relacionado con los eventos vaticanos. No habíamos podido entrar de nuevo a la Basílica después de la Misa así que nos prometimos volver el día siguiente, pero a última hora lo postergamos y Benedicto, sobrecogido por nuestra ausencia….RENUNCIÓ!!!! Es que no podí renunciar porque nosotros estamos en Roma!! Ese día y luego de la renuncia hubo un tormenta terrible en Roma, adivinen quienes se estaban mojando en la intemperie mientras comprábamos encargos y souveniers? La Maka tuvo que secar su pasaporte con los calentadores de la pieza y yo….lo digo o no lo digo? Ya, lo digo, se me mojaron hasta los calzoncillos y bueno la Maka…quedó húmeda también XD. Medio bombazo que se mandó Benedicto. Dios mandó toda su furia en la tempestad de la lluvia y eso se representó en la mítica foto del rayo en el Vaticano. Luego nos vengamos el día siguiente, mandamos postales vaticanas (que todavía no llegan a su destino) y sacamos piedritas de la Plaza de San Pedro para guardarlas en una bolsita y ponerlas en un frasquito en nuestras futuras oficinas chilensis. Son piedras vaticanas pu weón! Y esa noche hicimos lo que prometimos (no piensen mal mentes de alcantarillas). Nos compramos cosas para picar, unas chelas (entre ellas la mítica cerveza Duff de Homero Simpson que es exquisita) y nos pusimos a wevear. Y cuando quería desenchufar mi laptop para seguir leseando, el enchufe me pega una explosión fuertísima que quemó el enchufe alemán de la Maka, cortó la luz en todo el piso y me dejó medio tiritón: El Gurú había sobrevivido a una muerte segura manos de la electricidad romana… Luego después de ir por 6 días a España volví a Roma por un día y medio para irme a Inglaterra y experimenté la corrupción romana. Khan, el encargado de la hostal me dice que ‘yo había sido un cliente fiel y que quería premiarme por eso’ y me dio una habitación en el cuarto piso (que era hotel y no hostal) a mitad de precio (levemente más cara que las habitaciones compartidas), pero luego que me fui me dijo: Te van a pedir tu opinión sobre la hostal, así que debes decir que el lugar es excelente, rankearla con 100% y mencionar mi nombre. PLOP. No lo pienso hacer….

miércoles, 6 de febrero de 2013

El Vaticano: La ciudad de Pedro

Nunca pensé que en ‘evento vaticano’ se iba a comparar a las Jornadas Mundiales de la Juventud en Sydney el 2008, no sólo por todo lo que vivimos en esa semana llena de sentimientos (y que fue mi despedida de una ciudad que pensé que no vería nunca más), pero también por la Audiencia que el Papa le dio a los voluntarios. Recuerdo que una vez el Cardenal Pell dijo que los jóvenes habíamos convertido Sydney en una ‘nueva Roma’ y recuerdo haber soñado en ese momento con visitar la Roma verdadera, la de Benedicto y el Papa, y no puedo pensar en un mejor momento de mi vida para haber visitado este lugar. No digo que la experiencia que les contaré haya superado a las Jornadas, pero sí que son experiencias muy similares, comparables y con una alta carga emotiva. Todo comenzó a 17 horas después de haber llegado a Roma. Reservé desde Sydney un ticket para la Audiencia que el Papa da todos los miércoles en el Vaticano, pero no pude recogerla porque mi avión desde Londres se atrasó y si no se recogía el martes simplemente la perdía. Pero el miércoles fui al Vaticano igual, sabiendo que la Divina Providencia me iba a dejar entrar tal como fue en Sydney 5 años atrás. Y fui bendecido. Hablé con un miembro de la Guardia Suiza y como había lluvia y hubieron cancelaciones me dieron mi entrada para la Audiencia, pero tenía poco tiempo así que corrí a seguridad. Luego de pasar por la ‘polizia italiana’ entré al maravilloso salón de la audiencia. Lo primero que te llama la atención es el Cristo resucitando al fondo. Es imponente verlo pero es imponente también encontrar un asiento. Y luego a esperar…Mientras tanto conocí a una señora polaca (pero que vivía en Canadá) y conversamos mucho de todo. Tiene un hijo paralitico que es pintor en Canadá y me mostró sus trabajos por Internet mientras esperábamos. Incluso me dio el link para poder visitar la página y dejarle un saludo. Junto con ella recorrimos el Vaticano luego de la Audiencia, nos tomamos fotos y nos hicimos buenos amigos. Incluso me invitó a una Misa que iba a oficiar Benedicto la que tuve que rechazar con dolor en el alma solo por ir a París. Pero bueno, estábamos hablando y en eso se prende las pantallas y entran dos soldados de la guarda suiza moviéndose como reloj (suizos po!) y cuando terminan su marcha y se quedan inmóviles entra Benedicto al Salón Pablo VI como un verdadero Rock Star. La audiencia había comenzado.
El texto que se leyó no me podría haber llegado más al corazón pues es uno de los textos que más he leído en Sydney (si, muchas veces) para darme fuerza en los tiempos australianos, sobre Abraham partiendo a la tierra que Dios le mostraría, dejando todas sus comodidades (Gen 12, 1). Su catequesis fue muy bella y aunque originalmente fue en Italiano la pude seguir bien y como luego también se pronunció en Español no tuve problema en confirmar mi comprensión. Luego, seguido de varios idiomas, un obispo de cada ‘parte del mundo’ (el nuestro fue de España, discriminación vaticana) hizo un prólogo para el discurso final del Papa seguido con la bendición de los objetos religiosos que los peregrinos llevábamos y luego la bendición final. Cuando cambiaba de idioma, era a menudo interrumpido por los gritos de la multitud y luego se fue tal como llegó, como un verdadero Rock Star. Y la guardia suiza ni se movió en la hora que duró la audiencia. Luego el entrar al Vaticano, con música gregoriana y con esa arquitectura fabulosa fue simplemente maravilloso. De hecho, la dama que conocí debe haberme visto la cara porque me pellizcó a la entrada para que recordara ‘donde estaba’. Recé en la tumba de Juan Pablo II, observé la tumba de Pedro, (que es el lugar en donde está el Altar Mayor), me maravillé con el altar del fondo con la imagen del Espíritu Santo y entré a orar a la Adoración al Santísimo. No podría descifrar en palabras el peso de estar ahí. Como persona, como católico y como Profesor de Religión era un verdadero sueño el poder ver esos lugares maravillosos y el poder rezar ahí con todo el peso de los santos sobre tus hombros fue una experiencia inolvidable. Me molestó un poco que fuera un lugar tan lleno de turistas, pero eso se solucionó el Domingo cuando asistí a la Misa Pontificia.
Ese día, junto al Altar del Espíritu Santo se celebra la Misa con miembros del clero, obispos y el Colegio Cardenalicio, dirigida por el Secretario de Estado del Vaticano. Si no fuera por una persona que estaba delante de mí me habría tocado tomar la Comunión de manos de él (había un arsenal de sacerdotes y obispos dándola), pero las medidas de seguridad eran estrictas así que no podía hacer la del chileno y meterme a la mala. No les podría explicar la paz que se siente al rezar con ese órgano que suena de fondo, con el aroma a incienso, con ese altar dedicado al Espíritu Santo y sentado literalmente al lado de la tumba de San Pedro. Es absolutamente fuera de este mundo, sentí una paz que hace mucho no sentía y la lectura en Español (el himno del amor de Corintios) me recordó no sólo la Fraternidad en la que estuve 5 años y me enseñó tanto, pero también me ayudó a repasar algunos acontecimientos de mi vida reciente, todo rodeado por ese altar y ese lugar milenario. Simplemente mágico.
Luego a la salida de la Misa y luego de tomar muchas fotos en la procesión de sacerdotes, obispos y cardenales corrí afuera porque sólo tenía 10 minutos para tener una buena posición para el otro plato fuerte del domingo: rezar el Ángelus con al Papa a las 12 en punto. Estábamos esperando en la Plaza de San Pedro y de pronto alguien alerta que el Papa saldría por otra ventana (no la acostumbrada) y mientras se coloca el signo pontificio la multitud comienza a gritar BENEDICTO!!! A los pocos segundos toda la Plaza retumbaba con su voz (se ponen parlantes ese día) y nos dio una catequesis sobre el Evangelio del día y sobre el amor cristiano. Hace los saludos protocolares y luego se prenden las pantallas para poder seguir y rezar el Ángelus en una mezcla de italiano y latín, que se hizo de una manera muy rápida y creo un poco dura (Papa alemán). Luego dio la Bendición en 5 idiomas, y cuando terminó de hablar en Castellano sale un lienzo gigante de la multitud que decía TU ERES PEDRO y muchos hispanoparlantes lo empezamos a repetir a coro. El Papa se veía muy pequeño porque su ventana era muy alta, así que lo mirábamos en la pantalla, pero movió sus manos para saludar a la multitud en lengua española, que para mi sorpresa era muy numerosa.
La última parada fue unos días más tarde los Museos Vaticanos. Si bien es cierto me hubiera gustado ver los papeles de la Inquisición, la corona que utilizaban los Papas en el pasado y otros artilugios eclesiológicos (que probablemente están en otros museos) vi cosas muy impresionantes e interesantes. Además de haber una estatua de Isla de Pascua PLOP, vi el auto en que el Papa fue baleado, una bandera del Vaticano que fue llevada y traída de regreso por el Apolo 11 a la Luna y que fue regalada por Presidente de los Estados Unidos al Papa (si es que esos desgraciados fueron a la Luna, lo que dudo), el manubrio que Schumacher le dio al Papa y que imitaba la dificultad de manejar el ‘barco de la Iglesia’. También vi esculturas del Imperio Romano e Egipcio que tenían lazos con el Cristianismo que nacía y lo más impresionante de todo: La Capilla Sixtina. Que impresionante es entrar y saber toda la historia que ha pasado ahí. Apreciar las pinturas que se ven en libros sobre el techo y los costados y sentarse ahí procesando el lugar dónde estás. Qué más puedo decir. Rezar ahí fue también una experiencia mágica. Como Profesor de Religión, no tengo palabras para describirlo.

jueves, 31 de enero de 2013

Cumplí mi sueño de caminar por Paris

Neruda dijo en su verso inmortal: ‘es tan corto el amor y tan largo el olvido’ y obviamente se refería a una mujer. Pero sería posible dedicarle esos versos a una ciudad? A su aire? A sus monumentos? A su idioma? Creo que París se merece estos versos; porque Neruda entendió que es una de las principales ciudades del mundo, es un lugar para soñar y que el que la deja anhelará siempre con volver. Me uno a él, y me uno a esa larga lista de admiradores que tiene esta ciudad. No podría no hacerlo. Todo comenzó con una verdadera aventura lingüística. Casi pierdo el vuelo por la incompetencia y la arrogancia de un italiano y luego cuando llegué a Francia descubrí que las instrucciones que Aude (mi amiga que me iba a recibir) no iban a servir porque este no era el aeropuerto al que ella pensaba que yo iba a llegar. Así que a las 8.50 pm comencé la travesía de encontrar la casa de mi amiga sin un mapa, no comprendiéndole absolutamente nada a los franceses, sin recepción en mi celular europeo (que de europeo no tiene nada), con hambre y con 3 grados bajo cero. Luego de 3 horas de travesía con gente con la que me comuniqué con señas, otros con inglés champurreado y hasta una inaudita mezcla de portugués, francés y español añejo que pude comprender logré llegar a la casa de mi amiga y como el guardia de su residencia no entendía Inglés (como la mayoría de los franceses), nos sentamos uno al lado del otro con Google traductor para comunicarnos. Cuando supo que andaba buscando a una amiga y le mostré la Carta de Invitación en Francés que me dio Aude, él dijo ‘Ula lá’ tomó su celular, llamó mi amiga y el Gurú fue recibido con un abrazo, una sopita exquisita y copuchas de un año sin contar por una de las mujeres más inteligentes que he conocido. Había llegado a París… El primer día fue de caminata y perderme por una ciudad a -3 grados bajo cero. Pensé que no habría nadie, pero fue todo lo contrario: estaba llena de turistas aunque ni siquiera con un asomo de la multiculturalidad de Sydney. Y por cierto la gente que vi es linda, pero no hedionda, será por qué es invierno?. Pero bueno, lejos lo que más me llamó la atención fue la forma de demostrar afecto de los franceses. Y no hablo del doble beso que se dan cuando se saludan. Sino de las parejas y el amor que ronda en el aire. Cuando las parejas se encuentran o simplemente cuando caminan por el río Siena se besan como si se fuera a acabar el mundo y aunque a veces es un poco chocante que cuenten dinero delante de los pobres (literalmente delante) tiene algo mágico. Demostrarse amor siempre es lindo y los franceses son expertos en ello. Sin mencionar que cuando pasas el río Siena (mientras ves la majestuosidad de los edificios antiguos) llegas a un lugar en el puente antes de Notre Dame en donde hay candados en que se escriben las iniciales o los nombres de los amantes junto con flores para invocarle al Siena su protección. Con la Torre Eiffel de fondo y ese aroma del idioma francés quién podría negar que eso no es romanticismo?.
Una de mis primeras paradas fue la Catedral de Notre Dame que va a cumplir prontamente 850 años. Verla desde afuera es ya impresionante, pero por dentro lo es aún más. Los ventanales, las gárgolas, el altar y por cierto los turistas anuncian que ese es un lugar especial. Y tal como lo hice en el Vaticano (ya les contaré sobre la visita), me arrodillé y le pedí a Dios por ‘nuestra victoria’ como siempre le digo, que se aleja y se acerca con los ciclos de la luna, pero que en Notre Dame tienen otra connotación. A pesar del tumulto de turistas hay siempre un espacio de silencio, y aunque ahí Dios habla Francés Imperial, sé que también entendió mi Español sudaka... Luego de tomarme la foto de rigor afuera de Notre Dame simplemente caminé viendo recuerdos, escuchando a la gente, hablando con una que otra persona y luego cuando llegué a la casa de Aude en metro (el metro más hediondo en el que he estado) Aude me mató y después me revivió: Primero me informó que ‘Pepe le Puf’ el mítico héroe cochinón de mi infancia, símbolo de la perseverancia y del entusiasmo no era francés, ERA GRINGO y se me cayó el mundo. Pero luego para reponerme me anunció que iba a invitar a una amiga italiano-francesa para cocinarnos una comida típica de Suiza pero que se come mucho en París (ver foto). Así que con mucho queso (la palabra mucho queda corta) jamón e ingredientes secretos que nunca descifré fueron los encargados de enviarme muy feliz a la cama para el día siguiente, uno de los más agotadores de mi vida.
En el día segundo el protagonista fue El Louvre de París. Que increíble pensar cuantos artistas han pasado por aquí y han venido a crear, incluido nuestro Neruda que fue embajador en esta ciudad o Borges que pidió morir aquí, en el mismo lugar en que cayó Oscar Wilde. Y ante el Louvre me declaré un ‘admirador ignorante’ con una cantidad de arte tan colosal y poderosa que la mente no alcanza a procesar, aunque también vi obras arqueológicas griegas, egipcias y romanas, incluida ella: la Mona Lisa, que de Mona y de Lisa no tiene nada. Sólo me dio pena que no me haya funcionado mi cámara (está fallando en medio de la mega aventura, pero usé el celular). Luego habríamos de volver con Aude para tomarnos fotos en la pirámide del Louvre, punto de encuentro para el último día. Luego al llegar a a la casa de Arcueil Cachan tuve una experiencia muy parisina. Aude me invitó a una obra de teatro que era en Francés. Supuestamente era un musical, pero resultó ser una comedia de superhéroes en la que no entendí NADA, pero en la que igual me reí porque existen chistes universales (y por último pa hacerme el que entendía). Afortunadamente, todos los amigos de Aude eran estudiantes de Inglés, así que nos comunicamos muy bien en lo poco que duró el receso teatral. Bonita experiencia aunque no entendí nada :/ bueno algo…
El día más mágico de todos fue cuando dos platos fuertes se juntaron en una sola jornada. Tomé un tour al Palacio de Versailles y no sólo recorrí ese lugar majestuoso (incluido el clásico Salón de los Espejos), sino ante todo me maravillé con los jardines, con sus diseños, con la casa de descanso de María Antonieta y con toda la historia que se escondía detrás del Palacio. Eso sí; me pasó una cosa muy sudaka. Cuando esperaba el tour escuché a alguien hablando en Español y le pregunté ¿son latinos? Y me dijo ‘somos chilenos’ PLOP y después otros tipos dijeron, ‘nosotros también’ y yo no podía ocultar mi cara de emoción... pero intenté ser amigable aunque para mi sorpresa cada uno partió por su lado en el Palacio (los del tour eran todos chilenos). Luego al regreso y con un hermoso atardecer, pedí que me bajaran antes cuando la vi a ella por primera vez: La Torre Eiffel en el atardecer y con sus luces a punto de aparecer. Siempre la llamé ‘el fierro parado’ antes de conocerla porque nunca pensé que tuviera gracia, pero cuando estás viéndola algo ocurre en el aire que no se puede explicar. Fue como el sentimiento de cuando vi a la Casa de la Opera de Sydney de noche por primera vez o como cuando te enamoras: no lo puedes explicar con palabras, simplemente hay que sentirlo para entenderlo. No es la belleza de las obras (aunque ciertamente son bellas) es más el decir ‘Wow, estoy aquí’. Y luego de las fotos de rigor, se oscurece y comienza a brillar (como desde el 2002 lo hace para marcar las horas) mientras los amantes se abrazaban y los turistas compraban croissant al cruzar el puente del río Siena. MÁGICO!!!
Otra de las visitas que me gustaron fue el Centro Pompidou, el Museo de Arte Contemporáneo más grande de Europa en la que vi obras de Picasso, de mi amado cubismo (que me gusta tanto y por fin entendí porque la Waleska me dijo que yo era cuadrado, aunque yo me defino simplemente como un polígono regular) y por sobre todo tuve la maravillosa posibilidad de ver las obras maestras de Dalí, UN PERSONAJE que incluso me inspiró ahí mismo a escribir un ‘poema parisino’; el primero de la visita a Europa. Pero, el último día fue lejos el más esperado porque realicé una caminata que esperé por muchos años: Los Campos Elíseos de París o en francés Les Champs - Elysées, una de las pocas cosas que - según mi amiga Aude - puedo pronunciar perfectamente en Francés. Todo comenzó en la Plaza de la Concordia donde hay un obelisco egipcio que marca exactamente el punto en que los traidores a la Revolución eran decapitados. Es la avenida más importante y conocida del mundo y tiene al final el Arco de Triunfo (que escalamos para tener una de las vistas más hermosas de París con las ‘Avenidas estrella’ y una imponente Torre Eiffel a la derecha) pero que por sobre todo tiene una historia muy bella. Se le llamó Campos Elíseos a esta Avenida debido a la traducción griega del ‘paraíso cristiano’. Se dice que el que la atraviesa y cruza el Arco del Triunfo ha alcanzado la victoria de su batalla. Pero para poder llegar a ella y atravesar el arco debes haber peleado muy duro incluyendo una ‘estancia en el infierno’ que ya has superado si la atraviesas. Luego de la pelea y de haber pasado por el río Siena tienes tu entrada el cielo asegurada y los Campos Elíseos son entonces la entrada al paraíso. Me emocioné mucho cuando leí la historia, porque si bien es cierto no creo haber pasado por el ‘infierno’ en estos años, si he tenido una mala suerte sin precedentes desde mi llegada a Sydney (y antes también me tocó trabajar muy duro para ganarme esto, aunque todos piensen que vivir en el extranjero es grito y plata) entonces el haber visitado Francia, haber caminado por la noche parisina y haberme sumergido aunque sea algunos días en la cultura francesa y por sobre todo haber hecho esa caminata, fue honestamente, una caricia de Dios. No podía no escribir entonces mi ‘segundo poema parisino’ ahí en ese lugar… La última noche en París entonces no podía ser en otra parte. Volvimos a los Campos Elíseos y cenamos junto a la familia de Aude en un restaurante sencillo (ajustado al presupuesto), pero comiendo algo típico francés: Brochetas de carne negra con papas, muse de chocolate y un rico vino. Tal como Aude; su familia habla un perfecto Inglés (nada que ver con ese acento chistoso del resto de la población) y fueron la mejor compañía posible para la última noche en París en la que dejé mis pies, mi alma y mi corazón.
Postdata y curiosidades del viaje: 1. Aude tenía estrellas fosforescentes, compradas en Sydney y pegadas por toda su pieza. Siempre quise dormir así, literalmente mirando las estrellas en París. 2. Su oveja de peluche que se compró en Noruega fue un verdadero personaje, sólo superada por Dalí, en la visita parisina. 3. Me llamó la atención que andan militares en todas partes. No pacos, sino militares. Resulta que Francia envió tropas a Mali (África) y entonces hay alerta máxima de terrorismo, sobre todo en París. Tanto así que cuando fui a comprar una bebida en el aeropuerto - y le dejé mis cosas encargadas a alguien - dos militares estaban custodiando mis pertenencias y tuve que convencerlos en un muuuuuy lento Inglés que las mochilas eran mías y que yo no era un peligro para Francia. La dura… 4. A las puertas del Arco del Triunfo una familia me quedo mirando y luego me hablaron para preguntarme donde quedaba el metro. Y me dijeron en un muy lento Español MEEEEETRO. Y yo dije en Francés ‘Lo siento, no hablo Español’ y cuando se fueron, les grité ‘Hey Spain, I am South American’. Fue una pequeña venganza por cagarnos por más de 500 años (que malulo que soy :p) 5. Cumplí mi promesa de mandar una carta y una postal desde Francia, pero nadie hablaba Inglés, así que me comuniqué como pude, incluso me pasé el dedo por la lengua para decir ‘estampilla’, más histriónico no puedo ser… 6. Me creerían si les digo que si combinara el dinero que gasté en tours y museos no me alcanzaría ni siquiera para una entrada al acuario de Sydney? La cultura aquí está al alcance de todos y si, lo confirmo, Paris es MUCHO más barata que Sydney y eso lo encuentro francamente ridículo. 7. Los supermercados en París están plagados de queso tal como los supermercados en Roma están plagados de Pasta :p 8. Tengo mucha pena y rabia porque perdí mi vuelo de vuelta a Roma debido a la ignorancia de los trabajadores de los stands de información de París que o no sabían dónde estaban los lugares o su Inglés era cercano a 0 (o ambas). Fue un golpe horrible al presupuesto comprar otro ticket... 9. Se los recomiendo: París es mágica, pero no es para venir sólo. Me hubiera gustado recorrerla con alguien ‘especial’ 1313 pero para otra vez será…y si más encima no hablas Francés….tai cocinao! 10. El croissant du chocolat es la raja AU REVOIR