viernes, 15 de marzo de 2013

Viaje oficial a Inglaterra para definir el futuro

Y logré llegar al famoso Reino Unido, pero no sin problemas. El primer cachito lo tuve en el avión y fue realmente inédito. Comencé a sentirme muy mal en el vuelo Roma - Londres. Tanto así que tuve que ir al baño y estar ahí mucho rato (creo que me bajó o subió la presión, no tengo idea). Y luego a la entrada al Reino Unido me daban mucho miedo la policía internacional porque tienen fama de ser maracos con los extranjeros y sobre todo con los latinos aunque la última parada haya sido la Comunidad Europea. Te piden de todo para entrar, pruebas de sustento económico, pruebas de alojamientos, cuentas de bancos, etc. Y bueno, yo llevaba una carpeta con todo preparado por si me preguntaban. Y aunque la tipa de policía internacional no era pesada me dejó pasar sin ningún problema cuando pronuncié la palabra mágica: Australia. Para mi sorpresa la Commonwealth (la mancomunidad de ex - colonias inglesas) por fin sirvió y cuando le mostré mi visa de Cangurolandia me dejó entrar al país sin ningún problema. Estaba en la famosilla Inglaterra. La primera misión era retirar el ticket de tren a Nottingham para visitar a Andreas por 4 días. Ese fue el primer cacho. Resulta que como mi tarjeta de crédito no me funcionaba para hacer compras por internet, tuve que pedirle a una amiga que me la comprara y yo le pasaba la plata. Pero cuando llego a retirar el ticket a Londres me salen con la tontera de que necesitaba presentarles la tarjeta con la que había comprado el ticket (por seguridad). Bueno por más que reclamé y patalié no hubo caso de que me entregaran los tickets (los británicos son como una pared si les pides algo) así que con dolor en mi alma tuve que comprar otro ticket, y como era para el día me salió carísimo!!! Aunque luego me dieron la posibilidad de pedir un reembolso. Pero como mi mala suerte es milenaria, llamé todos los días a la agencia de trenes mientras estaba en Londres y no me enviaban los documentos del reembolso. Hasta que el último día, dos horas antes de irme, recibí el mail, pero los estúpidos me enviaron todas las instrucciones sin el documento que tenía que llenar. Cuento corto, lo recibí recién cuando estaba en Australia de vuelta y tuve que enviarlo de aquí, pagando mucho más de lo que debería haber pagado en correo terrestre, lo que además causará que tendré que esperar mucho más para el reembolso, si es que llega… Bueno debido al cambio de pasaje, también hubo un cambio de hora, así que llegué antes de lo previsto a Nottingham (ver la capiña inglesa en tren es hermoso) y cuando intenté avisarle a Andreas que llegaba antes el teléfono público no me funcionó en Londres aunque intenté de todas formas. Llegué a Nottingham sin avisarle que llegaba antes. Eran las 5 de la tarde y todo estaba cerrado, igual que en Australia (ahora sé de donde los australianos aprendieron a cerrar todo tan temprano), nadie sabía dónde había un teléfono, la casa de Andreas quedaba bastante lejos y caminé una hora con el frío de -3 grados y una nieve pichikateada hasta que encontré una cabina para llamar, lo llamé y por fin me vino a buscar. Me había reencontrado con uno de mis mejores amigos internacionales, el inigualable y chistoso Andreas Aristidou. Originalmente la idea de ir a Inglaterra era ‘reconocer terreno’. El plan original era estudiar un Doctorado en Reino Unido en el futuro y quería conocer los lugares, tantear el clima, visitar universidades, escuchar los acentos y conocer todo lo que fuera útil para el fturo. Y luego de apenas 10 días y haber visitado 3 cuidades ‘candidatas’ mi respuesta hacia vivir en Inglaterra, es NO GRACIAS. Aquí va el análisis de las 3 ciudades visitadas. Nottingham: Geográficamente no puede ser mejor ya que queda en el centro de Inglaterra a solo dos horas de Londres en tren. Tenía la carga especial de ser la ciudad donde vive Andreas y creo que fue en la que más me divertí. A veces algunas ciudades pueden ser muy fomes, pero cuando tus entrañables amigos están ahí los lugares cobran nuevos significados y tienen nuevos aires. Me divertí mucho con los amigos de Chipre de Andreas (tienen todos la misma onda chistosa), salimos a carretear, fimos a comer a Hooters, un clásico que hay que hacer (búsquenlo por Internet) y me fui de compras. Compré películas, música y un par de libros a muy buenos precios (5 películas por 10 dólares por ejemplo) y zapatillas nuevas ya que las otras estaban destruidas luego de un mes de caminatas. También fuimos al castillo donde vivió Robin Hood y Andreas y yo nos sacamos la foto clásica con la estatua afuera de sus aposentos. Una noche, creo que un viernes y antes de irnos a carretear, fuimos a un local especializado en hamburguesas norteamericanas. Y Andreas y Ryan se compraron la más grande (era inmensa), y obvio nos ganaron en comerla. Hablamos de Shakira (inolvidable conversación, pero privada jajaja), del viaje en casa rodante de Arica a Punta Arenas que Andreas quiere que hagamos cuando se vaya a Estados Unidos y de mi deseo de pedir la nacionalidad de Chipre para poder entrar a Europa libremente. Después nos fuimos a tomar tragos raros pa quedar dados vueltas antes del carrete. Pero el carrete fe lo más piola de la noche PLOP. Manchester: Viajé por el día a Manchester que queda al norte de Inglaterra a ver una universidad como opción para el doctorado y para mi sorpresa me aburrí. Fui solo por el día (por suerte) y además de un museo al lado de la universidad, de las cosas de fútbol y de unos malls buenos la ciudad no tiene absolutamente nada. Manchester REPROBADA. Londres: Londres es fabulosa. Tiene algo en el aire además de ese frío de mierda que es difícil de explicar, pero aunque es un lugar muy bacán, quedé con sentimientos encontrados al respecto. Lo Bueno: Es una ciudad gigante, con mucho que hacer y nunca te aburres. Una de las cosas que más me gustó fueron los museos que son GRATIS. El Museo de Historia Natural tiene esqueletos de dinosaurio gigantes y reales y el Museo Británico tiene de todo (hasta rocas de la Luna y Marte y un Moai chileno). El famoso Big Ben es hermoso, el ojo de Londres igual tiene su toque, el Puente de Londres es fantástico y algunos edificios tienen una arquitectura muy contemporánea y bella. Es una ciudad que mezcla perfectamente la modernidad con la historia y su multiculturalidad le aporta también algo especial (hay MUCHOS latinos e indios para que decir). Unos de los lugares que más me gustó fue el Museo de M&M, que tiene estatuas de los chocolates muy chistosas, muy ‘británicas’ y con un olor muy rico (tour auspiciado por la Karlita) y también los alrededores donde tienes de todo para comprar, pasear y ver. Lo malo: Es una ciudad muy cara (ligeramente más barata que Sydney, pero cara aún). Comer como turista es relativamente barato. Me hice fan de un pack de 3 euros, con un sandwick cototudo, un chocolate y una bebida (en Sydney el puro sandwich es como 7 dólares) y las fish and chips también son muy buenas. El metro también es carísimo. Funciona por zonas igual como el de Sydney. Mientras más lejos vas, más te cobran. Es una ciudad heladísima, plagada de indios, tal y como Sydney está plagada de chinos, muy ruidosa, la gente corre todo el tiempo, la gente es MUY pesada y las calles son sucias. Puras cosas que no me esperaba y que me sacaron más de un ‘exijo una explicación’. Sin mencionar que me junté con la legendaria Priscila pa batir la lengua por un par de horas en el contexto de un rico café… En resumen, no se puede ir a Europa y no visitar Londres aunque no sé si podría vivir ahí. Por ejemplo, si comparo los precios de la capital con ciudades fuera de Londres, las regiones son MUCHO más vivibles y a propósito cualquier lugar de todos los que me han tocado visitar en mi vida salen más a cuenta económicamente que vivir en Sydney PLOP. Lo fome es que Inglaterra está muy centralizada y si no vives en Londres te aburres, y si vives en Londres los precios te estafan. Overpricing: la triste realidad de los países desarrollados… P.D. No sé porque quieren tanto a la Reina, si está puro gastando plata inútilmente. Creo que debo ser el único profe de Inglés de Chile que no admira Inglaterra. Así soy yo po!

No hay comentarios:

Publicar un comentario